Las Palabras No Pesan
“Los QB jóvenes no fallan a las franquicias, son las franquicias las que fallan a los QB jóvenes”
Estas palabras las pronunció Kevin O’Connell, entrenador de los Minnesota Vikings, en abril del 2024, tras seleccionar a JJ McCarthy en el pick 10 de primera ronda de dicho draft.
Palabras que hoy demuestran una vez más, con el traspaso de JJ McCarthy a New York Giants, que la NFL es una picadora de carne donde todos buscan salvarse a sí mismos.
McCarthy venía de ganar el Campeonato Nacional con Michigan, amparado en un sistema donde no necesitaba ser el héroe, ni si quiera una herramienta esencial, para funcionar, cumplir y ganar partidos.
Minnesota, por su parte, dejaba atrás el camino Cousins, después de 6 temporadas y un final agridulce tras la lesión de Aquiles que terminó con esa prometedora temporada.
KOC, con su fama de gurú ofensivo, buscaba un jugador con el que trabajar, donde plasmar sus ideas y con quien ir de la mano en una nueva etapa, un pick relativamente alto del draft sería la vía para conseguirlo.
Tras coquetear con la posibilidad de Drake Maye, la opción de JJ McCarthy se hizo realidad, y Kwesi Adofo Mensah, GM de entonces, hizo la llamada correspondiente.
JJ, de apenas 21 años, y con notables carencias de juego y desarrollo , debido a su corta edad y a sus pocos partidos en NCAA, llegaba a Minnesota en una apuesta fija por ser la nueva cara de la franquicia un 25 de abril de 2024, y fue entonces cuando Kevin O’Connell empezó su relato con la misma frase con la que se ha empezado este artículo de opinión : “ Los QB jóvenes no fallan a las franquicias, son las franquicias las que fallan a los QB jóvenes””
Y para mí, esa frase, ahora irrisoria, significa mucho más cuando todo se rompe.
Porque apenas tres años después Minnesota se ha deshecho de el sin esperanza de futuro, sin esperanza de una mejora, y ciertamente, sin sentido.
Recordemos la etapa de JJ en Minnesota;
En su primer año, en pretemporada se rompe el menisco, lo que le obliga a estar la temporada entera en el dique seco.
Tras el paso fugaz de un año de Sam Darnold, Minnesota le da el puesto de titular a JJ McCarthy y le nombra capitán.
Su segunda temporada, primera en realidad, empieza con dudas pero esperanza, un mal partido ante Chicago acaba con un último cuarto donde McCarthy se sale, y es nombrado jugador ofensivo de la semana.
Tras ese primer partido, y solamente dos días después de su paternidad, McCarthy juega realmente un mal partido ante Atlanta, donde acaba lesionado.
Esa lesión de tobillo, le mantiene otros dos meses en el dique seco, volviendo y alternando partidos buenos y malos para finalmente acabar su primera temporada con las estadísticas de
10 partidos jugados, 6-4 récord
57% Completos
15 TD totales, 12 INT
Y unas sensaciones de mecánica pobre, una mala gestión del huddle, e imprecisiones a diferentes niveles del campo.
La decisión del equipo fue la lógica, traer competencia a la Qb room, y firmar a los veteranos Kyler Murray y Carson Wentz para competir por el puesto.
En su tercera pretemporada, McCarthy mostró mejoras en la lectura, mecánica de pase, y navegación por el pocket, pero sin embargo, sus deficiencias en toma de decisiones, cuidado del balón y escaso desarrollo, hicieron que perdiera la batalla de la titularidad con Kyler Murray, lo que derivaría en la pérdida de la posición de QB2 con Carson Wentz.
Menos de 30 días después, McCarthy era traspaso a New York Giants por una quinta ronda.
Y yo me pregunto, ¿por qué?
Tienes un jugador de 23 años, que ha sido primera ronda, en contrato rookie.
Lógicamente no ha mostrado todo el proceso necesario, y es lícito reducir su falta de minutos, pero, ¿por qué traspasarlo?
Lo entendería si hubiera pedido el trade, si llegase una buena oferta, o si tuvieras la posición bien cubierta.
Ninguna de las 3 opciones se cumple, el se quería quedar, ha sido una ronda baja, y la posición está más renqueante que nunca tras dos Qbs veteranos propensos a lesionarse.
JJ McCarthy no era el Qb esperado, eso es algo que todos los fans de Minnesota tenían claro a estas alturas, pero, ¿realmente había necesidad tras apenas 10 titularidades en un chico de 23 años?
¿Dónde está ese gurú de Quarterbacks que presumía de susurrarles?
Hoy es un día triste para mí, y de ahí este artículo de opinión.
Triste porque se demuestra que las palabras se las lleva el viento, que al chico que prometiste que no ibas a fallar, que no ibas a ser como otras franquicias, le has desterrado tras apenas 10 partidos, sobre todo al ver que tu puesto de trabajo podría peligrar.
Has preferido una temporada de apenas 2 o 3 victorias más, a intentar desarrollar, aunque sea de suplente, a tu apuesta de dos años atrás.
2 años, 10 partidos y una toma de decisiones cuestionable con la gestión de equipo después, McCarthy es traspasado por una quinta ronda a NY Giants, y yo desde aquí, solo espero que le vaya lo mejor posible, y que consiga tener una carrera NFL que aquí se le ha negado.
Escrito por Álvaro Oliva
