Ravens 13 – Vikings 3: dos días de buenas sensaciones y un sábado para tomar notas
Minnesota cayó 13-3 ante Baltimore en su segundo partido de pretemporada, pero el marcador cuenta solo una parte de la historia. Los titulares habían disputado su verdadero examen durante dos intensas jornadas de prácticas conjuntas contra Lamar Jackson y compañía. El sábado fue el turno de los jugadores que todavía tienen algo —o mucho— que demostrar.
Hay partidos de pretemporada que sirven para ilusionarse y otros que sirven para sacar el bolígrafo rojo.
El segundo partido de los Vikings perteneció claramente a la segunda categoría.
Baltimore salió del U.S. Bank Stadium con una victoria por 13-3, Minnesota se quedó sin anotar un solo touchdown y, durante demasiados momentos, el ataque pareció incapaz de mantener continuidad. Pero analizar este encuentro simplemente mirando el marcador sería perder buena parte de lo sucedido durante una semana en la que Vikings y Ravens prácticamente convirtieron Eagan en un pequeño laboratorio de temporada regular.
Kevin O’Connell y Jesse Minter decidieron reservar el sábado a buena parte de sus titulares precisamente porque estos habían acumulado una enorme cantidad de trabajo competitivo durante las prácticas conjuntas del miércoles y jueves.
Y ahí, curiosamente, las sensaciones fueron bastante mejores.
El verdadero Vikings-Ravens se jugó primero en Eagan
La primera de las dos sesiones conjuntas dejó momentos especialmente interesantes para Minnesota.
En los ejercicios de two-minute drill, tanto la primera como la segunda unidad ofensiva de los Vikings consiguieron terminar sus posesiones con touchdown. Kyler Murray condujo a los titulares y terminó encontrando en profundidad a Justin Jefferson después de completar previamente con Jordan Addison y Jauan Jennings. Después llegó el turno de J.J. McCarthy, que cerró la serie de la segunda unidad con un lanzamiento profundo a Myles Price.
Pero quizá lo más estimulante llegó al otro lado del balón.
La defensa de Brian Flores detuvo tanto a la primera como a la segunda ofensiva de Baltimore en sus respectivos ejercicios de dos minutos. Dallas Turner apareció constantemente en el backfield, registrando una captura sobre Lamar Jackson, mientras que Ivan Pace Jr., Tyler Batty y Jay Ward también generaron presión con la segunda unidad.
El jueves la defensa subió todavía otro escalón.
Minnesota volvió a complicarle muchísimo las cosas a Lamar Jackson. En uno de los ejercicios decisivos, la primera defensa impidió que Baltimore cruzara su propia yarda 45 y James Pierre interceptó a Jackson en cuarta oportunidad. La segunda unidad hizo prácticamente lo mismo y cerró su posesión con un sack de Jahvaree Ritzie.
Y hubo un nombre que sobresalió especialmente: Dallas Turner.
El edge de Minnesota dominó durante buena parte de la segunda sesión incluso enfrentándose a Ronnie Stanley, dos veces Pro Bowler. Turner ganó acciones tanto con velocidad exterior como convirtiendo velocidad en potencia y dio la impresión de estar completamente integrado dentro del entramado de presiones de Brian Flores.
La ofensiva también tuvo sus momentos.
Murray encontró a Jauan Jennings en profundidad, conectó posteriormente con Jefferson y permitió que Will Reichard cerrara un ejercicio de dos minutos con un field goal de 46 yardas. La segunda unidad de McCarthy respondió con una serie que terminó en una explosiva carrera de touchdown de Demond Claiborne.
Así que, cuando llegó el sábado, O’Connell tenía pocas razones para poner a Kyler Murray, Justin Jefferson, Aaron Jones o buena parte de la primera defensa otra vez en peligro.
El trabajo serio ya estaba hecho.
Ahora tocaba examinar el fondo del roster.
Y entonces llegó el partido

El comienzo no fue precisamente cómodo para J.J. McCarthy.
Minnesota alineó delante de él una línea ofensiva formada por Henry Byrd, Joe Huber, Michael Jurgens, Vershon Lee y Ryan Van Demark, y Baltimore encontró demasiadas formas de llegar hasta el quarterback.
McCarthy comenzó impreciso, pero consiguió mantener la primera posesión con dos pases consecutivos de ocho yardas a Tai Felton y Myles Price. El juego terrestre, sin embargo, apenas ayudó. Demond Claiborne comenzó con una carrera sin ganancia y otra de tres yardas negativas.
Y entonces apareció la gran jugada de la tarde.
McCarthy escapó de la presión, avanzó dentro del pocket y lanzó en profundidad buscando a Tai Felton. El receptor ganó el duelo ante Silas Walters y completó una espectacular recepción de 50 yardas que dejó a Minnesota dentro de la yarda 10 de Baltimore.
Era exactamente el tipo de acción que queríamos ver.
El problema llegó inmediatamente después.
Minnesota alcanzó prácticamente la goal line, pero McCarthy no pudo culminar. Falló un pase hacia Felton y, en cuarta oportunidad, tuvo a Myles Price abierto en la end zone pero lanzó demasiado alto y fuera de su alcance.
De una posible jugada de seis puntos pasamos a cero.
Y esa fue, en cierto modo, la historia ofensiva de todo el partido.
McCarthy terminó el primer cuarto con 5 completos de 10 intentos, 81 yardas y un passer rating de 77.5. También recibió una fuerte presión: contabilizó seis presiones sobre 11 dropbacks. Kevin O’Connell explicó después que pretendía darle alguna posesión adicional, pero el quarterback terminó algo golpeado y decidió retirarlo.
Carson Wentz pone algo de orden

La entrada de Carson Wentz cambió ligeramente el ritmo.
El veterano no produjo touchdowns, pero sí movió la ofensiva con mucha mayor regularidad. En el two-minute drill antes del descanso convirtió un tercer down con Dontae Fleming, encontró a Jeshaun Jones para 35 yardas y después Minnesota consiguió otras 16 con una screen para Gavin Bartholomew.
La posesión terminó con un sack, pero Will Reichard clavó un field goal de 52 yardas para colocar el empate 3-3 al descanso. Wentz terminó con 9 de 11 para 92 yardas y un rating de 101.5.
El marcador decía empate.
La sensación era que la defensa de Minnesota había hecho bastante más que eso.
La defensa mantuvo vivo el partido
La segunda unidad defensiva realizó una primera mitad muy seria.

Caleb Banks y Domonique Orange participaron en las primeras seis posesiones de Baltimore y esa defensa consiguió provocar cinco three-and-outs. De hecho, los Ravens acumularon únicamente cuatro yardas netas en sus tres primeras posesiones.
Banks dejó una de sus mejores acciones de la pretemporada penetrando desde la línea y derribando a Jonathan Ward prácticamente saliendo de su propia end zone. Orange incluso mostró una peculiar versatilidad retrocediendo en cobertura y cerrando una ventana de pase.
Jacob Roberts también siguió llamando a la puerta. Después de interceptar contra los Giants, volvió a producir contra Baltimore: terminó empatado como líder del equipo con seis tackles, tres de ellos en solitario, y apareció además en el backfield para detener el juego terrestre. (SI)
Era difícil pedir mucho más a la defensa.
El problema era que el ataque no respondía.
Baltimore termina aprovechando los errores
La igualdad desapareció en el tercer cuarto.
Una posesión de Baltimore que Minnesota tuvo oportunidad de detener terminó prolongándose y Joe Fagnano encontró a LaJohntay Wester para un touchdown de ocho yardas, el único TD de todo el encuentro. Baltimore se puso 10-3.
Y a partir de ahí comenzaron los errores que terminaron de cerrar el partido.
Jeshaun Jones perdió un balón después de una recepción corta y Baltimore aprovechó la excelente posición de campo resultante para añadir otro field goal: 13-3.
Todavía hubo una última oportunidad.
Max Brosmer consiguió llevar a Minnesota 57 yardas en una posesión de 11 jugadas durante el último cuarto, pero terminó lanzando una intercepción a Silas Walters. Brosmer cerró su participación con 11 de 17, 98 yardas, una intercepción y un rating de 55.5.
Fin de la historia.
Ravens 13. Vikings 3.
Un partido poco atractivo, sí. Pero tremendamente útil para evaluar un roster que se acerca al momento de tomar decisiones.
LOS 5 GANADORES DE MINNESOTA
La elección de “ganadores” y “perdedores” es una valoración editorial basada en el rendimiento del partido y en lo que ese rendimiento supone dentro de las distintas batallas del roster.
1. Tai Felton — WR

Probablemente el gran ganador.
Tres recepciones, 66 yardas, y una de ellas fue la mejor jugada ofensiva del encuentro: aquel balón de 50 yardas ganado en cobertura.
No fue simplemente una recepción espectacular. Felton está intentando demostrar que puede convertirse en el primer receptor de rotación detrás de Justin Jefferson, Jordan Addison y Jauan Jennings.
Kevin O’Connell destacó después su velocidad, explosividad y la necesidad de que pueda ejecutar desde varias posiciones. Contra Baltimore dio un paso muy serio en esa dirección.
2. Carson Wentz — QB
Mientras McCarthy dejó preguntas, Wentz dejó tranquilidad.
9/11, 92 yardas, 101.5 de rating.
No hubo touchdown y también sufrió dos sacks, pero manejó la ofensiva, distribuyó el balón y comandó la única posesión de Minnesota que terminó produciendo puntos.
En una batalla por el QB2 en la que cada repetición cuenta, Wentz hizo exactamente lo que debía hacer un veterano: parecer el quarterback más estable sobre el campo.
3. Caleb Banks — DL

Después de un debut complicado contra los Giants, necesitábamos ver una reacción.
La vimos.
Banks fue físico, consiguió penetración y formó junto a Domonique Orange parte de una unidad que obligó a Baltimore a encadenar five three-and-outs durante sus primeras seis posesiones.
O’Connell consideró el encuentro otro paso importante en su progresión y señaló que el rookie está empezando a recuperar sus “football legs”.
Todavía queda camino, pero esta versión de Banks se parece bastante más al jugador que Minnesota espera después de invertir en él una primera ronda.
4. Jacob Roberts — LB
Cada verano aparece uno.
El jugador que empieza el training camp en una esquina del depth chart y termina obligando al staff a buscarle un hueco.
Roberts está intentando ser ese jugador.
Intercepción contra Giants. Contra Baltimore, seis tackles en 35 snaps, tres en solitario, además de una importante penetración para detener a Dontae McMillan sin ganancia cuando los Ravens amenazaban con mover las cadenas. (SI)
Ya no parece simplemente una bonita historia de agosto.
5. Dillon Bell — WR

Si alguien pensaba que la batalla por los últimos puestos de receptor estaba resuelta, Dillon Bell pidió la palabra.
Fue el líder del equipo con seis recepciones para 51 yardas, participando en 48 snaps ofensivos y recibiendo nueve targets. (SI)
Felton puso la espectacularidad.
Bell puso producción.
Y cuando quedan muy pocos días para reducir el roster, ambas cosas valen oro.
LOS 5 PERDEDORES DE MINNESOTA
1. J.J. McCarthy — QB

No hay manera de rodearlo.
La recepción de 50 yardas de Felton fue espectacular y McCarthy merece crédito por evitar la presión y lanzar ese balón.
Pero un quarterback que compite por consolidarse como QB2 tiene que terminar aquella posesión con siete puntos.
El pase a Myles Price en cuarta y goal era la jugada que había que completar. Price estaba abierto. McCarthy lo reconoció después: son lanzamientos que tiene que hacer.
El 5/10 para 81 yardas, unido a las oportunidades desperdiciadas y a la presión sufrida, deja otra actuación incompleta.
Y mientras tanto Carson Wentz sigue esperando detrás.
2. Henry Byrd — OT
Fue una tarde complicada.
Byrd tuvo problemas protegiendo el edge y una penalización por holding anuló una recepción de 19 yardas de Jeshaun Jones que habría convertido un tercer y 14.
También permitió varias presiones y su nombre apareció demasiadas veces por motivos equivocados.
Para un jugador peleando por demostrar que puede ocupar múltiples posiciones como tackle suplente, no era el partido que necesitaba.
3. Michael Jurgens — C
La situación del center empieza a merecer atención.
Jurgens recibió una nota global de 46.6 de PFF permitiendo dos presiones en 37 snaps.
Y aquí el problema va más allá de una mala tarde individual.
Blake Brandel continúa como primera opción, pero Minnesota necesita profundidad fiable detrás. Jurgens tenía ante Baltimore una excelente oportunidad para reclamar ese papel.
No la aprovechó.
4. Max Brosmer — QB
Brosmer tuvo tiempo.
Tuvo prácticamente toda la segunda mitad.
Y consiguió mover el balón en algunos momentos.
Pero para un quarterback situado en la zona más complicada del roster, las posesiones tienen que terminar con puntos y no con turnovers.
Su última oportunidad resumió el problema: avanzó 57 yardas en 11 jugadas, llegó hasta territorio de Baltimore… y terminó entregando el balón con una intercepción.
11/17, 98 yardas, 0 TD, 1 INT y rating de 55.5.
El margen para convencer al staff se está acabando.
5. Ivan Pace Jr. — LB
No porque realizara un partido desastroso.
Precisamente ese es el problema.
Mientras jugadores como Jacob Roberts están generando acciones que obligan al cuerpo técnico a fijarse en ellos, Pace está teniendo una pretemporada mucho menos visible.
Medios locales señalan que, después de haber participado únicamente en el 30% de los snaps defensivos de Minnesota durante 2025, Pace acumula solo cinco tackles en esta pretemporada y ahora tiene por delante una competencia importante con Blake Cashman, Eric Wilson, el rookie Jake Golday y el propio Roberts.
En agosto no siempre pierdes terreno porque juegues mal.
A veces lo pierdes porque el jugador que tienes al lado está haciendo más ruido que tú.
Y Roberts está haciendo muchísimo.
Lo verdaderamente importante
El 13-3 es feo.
No hay discusión.
Pero probablemente Kevin O’Connell salga de esta semana bastante menos preocupado de lo que el marcador puede sugerir.
Los jugadores destinados a sostener buena parte de la temporada regular realizaron su trabajo dos días antes: Murray movió la ofensiva en situaciones decisivas, Jefferson, Jennings y Addison produjeron contra una secundaria de primer nivel, y la defensa de Brian Flores consiguió complicarle seriamente la vida a Lamar Jackson.
Especialmente importante fue lo visto de Dallas Turner, cuya actuación contra Ronnie Stanley puede terminar siendo bastante más relevante para la temporada 2026 que cualquier cosa sucedida durante el partido del sábado.
El encuentro del U.S. Bank Stadium tenía otro objetivo.
Encontrar profundidad. Resolver posiciones. Separar a quienes están preparados de quienes todavía no lo están.
Y ahí sí tenemos respuestas.
Tai Felton está llamando a la puerta. Dillon Bell no quiere marcharse. Jacob Roberts se está convirtiendo en un problema muy agradable para Brian Flores. Caleb Banks reaccionó. Carson Wentz sigue haciendo méritos.
En el otro extremo, la protección interior sigue generando dudas y J.J. McCarthy dejó escapar una oportunidad perfecta para silenciar parte del debate alrededor del puesto de QB2.
Queda un partido de pretemporada.
Y a estas alturas ya no se trata demasiado de ganar o perder.
Para muchos jugadores de este roster, el próximo partido contra Denver será algo bastante más importante:
seguir siendo un Viking cuando llegue el día de los cortes.
Fuentes Consultadas:
vikings.com
NFL/AP
Reuters
Star tribune
Daily Norseman
